La soldadura es imprescindible en muchos sectores, pero también conlleva la emisión de humos y gases que pueden deteriorar la calidad del aire en el puesto de trabajo. La extracción de humos de soldadura es una de las medidas técnicas fundamentales para reducir la exposición de los trabajadores, ya que capta los contaminantes lo más cerca posible del lugar donde se generan.
La soldadura es imprescindible en muchos sectores, pero también conlleva la emisión de humos y gases que pueden deteriorar la calidad del aire en el puesto de trabajo. El sistema de extracción de humos de soldadura es una de las medidas técnicas fundamentales para reducir la exposición del trabajador, ya que capta los contaminantes lo más cerca posible del lugar donde se generan.
Cabe destacar que un sistema de extracción correctamente seleccionado no «elimina» por sí solo todos los riesgos. Una protección eficaz requiere la combinación de la extracción local, la ventilación general, una organización adecuada del trabajo, el mantenimiento de los equipos y —cuando así lo exija la evaluación de riesgos— los medios de protección respiratoria adecuados.
¿Qué son los humos de soldadura?
Los humos de soldadura son una mezcla de partículas sólidas muy finas y gases que se generan durante los procesos de soldadura y otros trabajos en caliente. Su composición no es fija: depende del método de soldadura, del tipo de metal soldado, de los materiales de aportación, de los recubrimientos superficiales y de los parámetros del proceso.
Dependiendo de la tecnología utilizada, los humos pueden contener, entre otros:
- partículas y óxidos de metales, como el hierro o el manganeso;
- compuestos de cromo y níquel, especialmente al trabajar con acero inoxidable;
- gases y productos de reacción, entre ellos el ozono y los óxidos de nitrógeno en determinadas condiciones del proceso;
- partículas finas y ultrafinas, que pueden penetrar profundamente en el sistema respiratorio.
Por ello, no se deben tratar todos los procesos de soldadura de la misma manera. La evaluación de riesgos debe tener en cuenta el método de trabajo concreto, el material, los materiales auxiliares utilizados, los recubrimientos y las condiciones de ventilación de la instalación.
¿Cómo pueden afectar a la salud los humos de soldadura?
La inhalación de humos de soldadura puede afectar al sistema respiratorio, a los ojos y a la piel. La naturaleza y el nivel de riesgo dependen de la concentración de contaminantes, el tiempo de exposición, el tipo de proceso y la eficacia de las medidas de protección aplicadas.
Es importante destacar que el riesgo no afecta únicamente al soldador. También pueden verse expuestas las personas que trabajan cerca del puesto de trabajo, si el humo se propaga por la nave y no se capta eficazmente en el punto de origen.
Efectos de la exposición a corto plazo
Si la ventilación es insuficiente o el sistema de extracción está mal ajustado, pueden aparecer síntomas que indiquen una irritación causada por los contaminantes presentes en el aire. Entre ellos se incluyen, entre otros:
- irritación de los ojos, la nariz y la garganta;
- tos, sensación de opresión en el pecho o molestias respiratorias;
- dolores de cabeza, debilidad o malestar general;
- deterioro de la visibilidad en la zona de soldadura debido al humo acumulado.
No se deben ignorar estos síntomas. Deben servir de señal para comprobar la fuente de emisión, la configuración del sistema de extracción, la eficacia de la ventilación y los medios de protección utilizados.
Riesgos de la exposición prolongada
La exposición habitual a los humos de soldadura puede conllevar el riesgo de problemas de salud más graves. En la práctica, se presta especial atención a las enfermedades respiratorias, incluido el asma profesional, así como al riesgo de cáncer asociado a la exposición a los humos de soldadura.
En el caso de la soldadura de materiales que contienen cromo o níquel, es imprescindible realizar una evaluación del riesgo y un control de la exposición especialmente minuciosos. Los compuestos de manganeso presentes en algunos humos también pueden requerir prestar atención a los posibles efectos neurológicos en caso de exposición prolongada y no controlada.
El riesgo depende de las condiciones reales de trabajo, por lo que no se puede evaluar de forma fiable basándose únicamente en el tipo de equipo. Son importantes las mediciones, la evaluación de riesgos laborales, el estado de la instalación y la forma de trabajar del operario.
¿Cómo reduce la exposición el sistema de extracción de humos de soldadura?
El sistema de extracción de humos de soldadura reduce el contacto del trabajador con los contaminantes al capturar el humo cerca del arco de soldadura, antes de que se propague por el puesto de trabajo y la nave. Dependiendo del tipo de solución, puede tratarse de un brazo de extracción, una extracción integrada en el soplete, una mesa con extracción, un dispositivo móvil o una instalación central.
Un sistema eficaz puede:
- reducir la cantidad de humo en la zona de respiración del trabajador;
- limitar la propagación de contaminantes a otros puestos de trabajo;
- mejorar la visibilidad durante la soldadura;
- contribuir a mantener la limpieza en la zona de trabajo;
- facilitar el cumplimiento de los requisitos derivados de la evaluación de riesgos y de las normas de seguridad y salud en el trabajo.
Para que el sistema sea eficaz, es imprescindible colocar correctamente la boquilla o el brazo con respecto a la fuente de humo. Incluso un equipo de gran rendimiento funcionará mal si el punto de captación está demasiado lejos, se coloca en el lado incorrecto del flujo de aire o el filtro está desgastado.
Puesto de trabajo con y sin sistema de extracción
| Área | Puesto de trabajo sin extracción eficaz | Puesto con extracción local utilizada correctamente |
|---|---|---|
| Propagación del humo | El humo puede acumularse en la zona de trabajo y desplazarse por la nave | Una parte considerable de los contaminantes se captura cerca de la fuente |
| Condiciones para el operario | Mayor riesgo al trabajar en presencia de una nube de humo visible | Mejor visibilidad y menor exposición cuando el sistema está correctamente configurado |
| Exposición de las personas que se encuentran cerca | También puede afectar a los trabajadores de las inmediaciones | Mayor facilidad para limitar la propagación del humo en las instalaciones |
| Mantenimiento del puesto de trabajo | Más sedimentos y polvo en el entorno de trabajo | Mayor facilidad para mantener el orden, dependiendo de la filtración y el mantenimiento |
Seguridad y salud en el trabajo y obligaciones organizativas
El empresario debe identificar los peligros, evaluar los riesgos laborales y aplicar medidas que limiten la exposición a factores nocivos. En el caso de los trabajos de soldadura, esto implica, entre otras cosas, una organización adecuada del puesto de trabajo, una ventilación eficaz y la selección de equipos de protección adecuados para el proceso.
La extracción local es una medida técnica de gran importancia, pero no exime de la obligación de controlar su funcionamiento. El sistema debe someterse a mantenimiento, revisarse periódicamente y utilizarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Los requisitos formales y el alcance de las mediciones deben establecerse siempre en función de cada centro concreto y de la normativa vigente.
¿Es suficiente la extracción por sí sola?
La extracción de humos de soldadura es un elemento básico de la protección colectiva, pero en muchas situaciones debe formar parte de un sistema de seguridad más amplio. La protección debe diseñarse de acuerdo con la jerarquía de medidas de reducción de riesgos.
- selecciona la tecnología de soldadura y los materiales de manera que se reduzcan las emisiones siempre que sea posible;
- utilice un sistema de extracción local y una ventilación general adecuada;
- mantenga la posición correcta del brazo, la boquilla o el soplete con extracción;
- utilice equipos de protección respiratoria cuando así lo exija la evaluación de riesgos;
- proporcione formación, instrucciones y controles del estado de los equipos;
- no suelde materiales con recubrimientos desconocidos o no eliminados sin una evaluación previa de los riesgos.
¿Cómo elegir un sistema de extracción para proteger la salud?
La elección del sistema de extracción debe partir de un análisis del proceso, y no únicamente de una comparación de la potencia del ventilador. Los criterios más importantes son:
- el método de soldadura y el tipo de material;
- el número y la distribución de los puestos de trabajo;
- la frecuencia y la duración de los trabajos;
- la posibilidad de situar el punto de captación cerca de la fuente de humos;
- el tipo de filtración adaptado a los contaminantes y a los procedimientos de mantenimiento;
- ruido, movilidad, acceso para el mantenimiento y coste de explotación de los filtros;
- la posibilidad de ampliar el sistema a medida que crece la planta.
Los filtros se seleccionan en función del tipo de contaminantes y de la solución técnica. No todos los procesos requieren el mismo tipo de filtración, y la recirculación del aire purificado puede estar sujeta a condiciones adicionales. En caso de duda, conviene consultar el proyecto con el proveedor del sistema y con un especialista en seguridad y salud en el trabajo.
Resumen
Los humos de soldadura constituyen un riesgo laboral importante, por lo que el control de la exposición debería ser una norma en todos los puestos de soldadura. La aspiración local reduce la cantidad de contaminantes en la zona de respiración del operario y ayuda a proteger también a las personas que trabajan en las proximidades.
Los mejores resultados se obtienen cuando el sistema de extracción se adapta al proceso, se ajusta correctamente, se somete a un mantenimiento periódico y se complementa con ventilación, una organización adecuada del trabajo y los equipos de protección individual adecuados. Este enfoque mejora las condiciones de trabajo y contribuye a reducir los riesgos para la salud a largo plazo.