El caballete en el torno: ¿para qué sirve y cuándo hay que utilizarlo?

El caballete en el torno: ¿para qué sirve y cuándo hay que utilizarlo?

El caballete del torno es uno de los elementos básicos de un torno convencional clásico. Se encuentra en el lado opuesto al cabezal y puede desplazarse a lo largo del bancado de la máquina. Su función principal es sostener el eje en el torno, especialmente cuando la pieza a mecanizar es larga, delgada o propensa a la flexión.

El caballete del torno: ¿para qué sirve y cuándo hay que utilizarlo?

El caballete del torno es uno de los elementos básicos de un torno convencional clásico. Se encuentra en el lado opuesto al cabezal y puede desplazarse a lo largo del bancado de la máquina. Su función principal es servir de apoyo al eje en el torno, especialmente cuando la pieza a mecanizar es larga, delgada o propensa a la flexión.

El caballete también puede servir para sujetar herramientas como brocas, escariadores o avellanadores. De este modo, amplía las posibilidades del torno y permite realizar operaciones adicionales sin tener que trasladar la pieza a otra máquina.

¿Para qué sirve el contrapunto del torno?

Lo más habitual es utilizar el contrapunto para sujetar piezas largas que giran en el mandril del torno. Un extremo de la pieza se fija en el husillo, mientras que el otro se sujeta mediante una punta alojada en el casquillo del contrapunto.

Esta solución aumenta la rigidez del sistema y reduce las vibraciones durante el torneado.

El caballete del torno se utiliza, entre otras cosas, en el mecanizado de:

  • ejes largos,
  • ejes,
  • pasadores,
  • barras,
  • piezas de diámetro reducido,
  • piezas que requieren taladrado axial.

Cuanto mayor sea la longitud del elemento en relación con su diámetro, mayor será el riesgo de flexión durante el mecanizado.

¿Por qué es importante el apoyo del eje en el torno?

Durante el torneado, actúa una fuerza de corte sobre la pieza. Si el eje es largo y está fijado únicamente en el portabarras, puede empezar a flexionarse.

Esto provoca un empeoramiento de la calidad de la superficie, problemas para mantener las dimensiones y la aparición de vibraciones.

El apoyo del eje en el torno mediante el contrapunto permite limitar estos fenómenos. La pieza se estabiliza en dos puntos, lo que le confiere una mayor rigidez durante el trabajo.

Esto reviste especial importancia en el mecanizado con una mayor salida del material fuera del portabarras.

¿Cuándo hay que utilizar el contrapunto?

No existe una longitud concreta a partir de la cual el contrapunto sea siempre obligatorio. La decisión depende del diámetro, el material, la salida de la pieza, los parámetros de corte y la precisión requerida.

En la práctica, conviene utilizar el contrapunto cuando el eje empieza a mostrar tendencia a las vibraciones o a la flexión.

El apoyo es especialmente recomendable al tornear piezas largas y delgadas, con profundidades de corte mayores y cuando se requiere una alta precisión dimensional.

Si la pieza es corta y rígida, puede que no sea necesario utilizar un contrapunto.

¿Punta fija o giratoria?

En el contrapunto se pueden utilizar diferentes tipos de puntas.

La punta fija no gira junto con la pieza. Requiere una lubricación adecuada de la superficie de contacto y se utiliza principalmente en operaciones específicas.

La punta giratoria cuenta con sus propios cojinetes y gira junto con la pieza mecanizada. Resulta más cómoda a velocidades de giro más altas y durante un trabajo prolongado.

En la mayoría de las aplicaciones habituales en taller, la mordaza giratoria es una solución muy práctica.

¿Cómo preparar la pieza para su sujeción?

Para utilizar correctamente el puntal, hay que realizar un rebaje en el extremo del eje. Debe situarse exactamente en el eje de la pieza y tener una geometría adaptada a la punta utilizada.

Una muesca mal realizada puede provocar oscilaciones, un apoyo irregular y un desgaste más rápido de la superficie de contacto.

Una vez colocado el puntal, hay que sacar su casquillo y presionar suavemente la punta contra la pieza. La presión debe ser suficiente para estabilizarla, pero sin excederse.

Una presión excesiva puede provocar sobrecalentamiento, sobrecarga de los cojinetes o una alteración de la geometría del eje delgado.

El caballete como portaherramientas

El contrapunto no sirve únicamente como apoyo.

En su casquillo se puede fijar un portabrocas o una herramienta con cono Morse. De este modo, el torno puede realizar taladrados directamente en el eje de la pieza mecanizada.

El contrapunto se puede utilizar para:

  • preperforar,
  • taladrar,
  • ensanchar,
  • avellanado,
  • algunas operaciones de roscado.

En este caso, la pieza gira en el husillo, mientras que la herramienta fijada en el contrapunto se desplaza a lo largo del eje.

Punta y soporte: ¿en qué se diferencian?

El contrapunto sujeta la pieza por su extremo. Sin embargo, no siempre es suficiente.

En el caso de ejes muy largos, también puede ser necesario un soporte fijo o móvil. Este sostiene la pieza más cerca del punto de corte y limita la flexión en el centro de su longitud.

Por eso, el contrapunto y el soporte no son soluciones que compitan entre sí. En operaciones de mecanizado exigentes, pueden utilizarse simultáneamente.

¿Cómo se ajusta correctamente el caballete?

El puntal debe estar alineado con el eje del husillo. Si está desplazado con respecto al eje, puede provocar un torneado cónico en lugar de cilíndrico.

Por lo tanto, antes de un mecanizado de precisión, conviene comprobar su alineación.

También es importante el estado de las guías y la limpieza de la superficie de contacto. La suciedad debajo de la base del contrapunto puede afectar a su alineación.

Una vez desplazado a la posición adecuada, el cabezal debe bloquearse de forma segura en el bancada.

¿Cuándo no basta con el puntal?

En el caso de ejes muy delgados y largos, el simple apoyo del extremo puede no ser suficiente para eliminar la flexión en la parte central.

En tal caso, hay que limitar los parámetros de corte o utilizar un soporte adicional.

Del mismo modo, en el caso de piezas pesadas, hay que comprobar la carga admisible del caballete y del taco utilizado. El elemento de apoyo no debe soportar cargas superiores a las previstas por el fabricante de la máquina.

Resumen

El contrapunto del torno sirve principalmente para estabilizar piezas largas y delgadas, así como para sujetar herramientas de taladrado y otras operaciones axiales.

Un apoyo correcto del eje en el torno limita las vibraciones, reduce la flexión y ayuda a mantener la precisión de torneado requerida. Conviene utilizar el contrapunto siempre que la pieza sobresalga considerablemente del portabrocas o que la rigidez de este sea insuficiente.

Un contrapunto bien ajustado aumenta la seguridad y la precisión del trabajo, por lo que es uno de los elementos más importantes del equipamiento de un torno convencional.

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Autor: CORMAK JERZY ZALEWSKI

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